Tratando de alcanzar el 2018
Hacia tiempo que no tomaba un lápiz y escribía, pero veo que el reloj va al son de una carrera de fórmula uno y cada vez es más difícil de alcanzar. Hoy miro el calendario y puedo observar que el 2018 está apunto de irse y no volver... y que sólo quedarán recuerdos del ayer.
Hoy me pregunté “¿Oye S, cómo puedes definir tu 2018?” yo solo puedo decir que fue un parque de diversión donde cada machina tenía una emoción distinta. Todo fue una alta y baja pero me enseñó mucho, el 2018 me hizo fuerte. El 2018 me enseño amar, me enseño a perdonar, me enseño a que la familia es lo más grandioso que uno tiene y no es decirlo sino sentirlo. Me enseñó a vivir mas el presente y no el futuro porque puede que lo que tengas hoy no lo tengas mañana.
2018 fue un año donde lágrimas se convirtieron en sonrisas y corajes se convirtieron en risas. Donde la decepción se convirtió en perdón y donde el coraje se convirtió en amor. 2018 me trajo una maestría, 2018 me lleno de amor y aventuras, 2018 me dio apartamento y me dio carro. Luego del sol salió una tormenta que la sentí más fuerte que Maria, pero al final vivimos en un país trópico y sabía que el sol pronto saldría.
Aquí me ven en esos momentos de altas y bajas escribiendo y esperando con ansias un nuevo 2019. Hoy estoy escribiendo y tratando de alcanzar el tiempo y aún no logro atraparlo, algo que para todos es imposible.
2018 me inspiró a ser más el Sebastian que no encontraba y ya que lo he conocido, me parece tremendo. Quisiera conlcluir dejando claro que el 2019 será uno de revelación y de sorpresa. También dejando claro que vendrán barreras pero serán para luego brincarlas aunque haya posibilidad de caerse en el primer intento. Sé que al navegar en alta mar teniendo a Dios como capitán del barco navegaremos de la manera correcta.
Adiós año, fue un placer y gracias por hacerme grande.

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